DOLOR DE CABEZA, una aspirina. Cansancio,
unas vitaminas. Ansiedad, un tranquilizante. Una enfermedad, una
pastilla. Mientras más del 40% de la población confiesa
automedicarse al mínimo contratiempo de salud, médicos
como el doctor Jorge Pérez-Calvo lideran una filosofía
mucho más natural: la que busca la armonía del cuerpoa
través de los alimentos como fuente de una vida saludable.
¿Se puede acabar con la mayoría de las dolencias
tan sólo comiendo como es debido? Pérez-Calvo, de
42 años, no tiene la menor duda: existe una relación
intrínseca entre lo que se come y la enfermedad. Ya lo
sospechaba cuando comenzó a estudiar medicina en el ortodoxo
hospital universitario de Vall d'Hebrón (Barcelona) y lo
confirma hoy tras casi dos décadas de práctica médica.
Empezó a interesarse en la materia gracias a un curso (le
nutrición - en las facultades no es obligatoria la asignatura-que
le llevó a adentrarse en
el naturismo occidental y otras culturas médicas como la
china, la japonesa o la hindú, que siempre han aceptado
la conexión de los alimentos con el bienestar humano. En
tqq i, su búsqueda personal y profesional encontró
un aliado en la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Este organismo publicó en Ginebra un informe sobre la influencia
de la dieta en las enfermedades modernas del que salió
la famosa pirámide alimenticia que los países han
intentado inculcar a sus habitantes más bien con poco tino.
Para el doctor, el informe se convirtió en una corroboración
más de su práctica médica. "Lo integré
de forma lógica y sensata para obtener una comprensión
de cómo actúa el alimento sobre el organismo, para
poder aplicar la dieta al tratamiento de las enfermedades o a
la mejora de la salud", explica. "De alguna manera,
lo que yo y otros hacemos es adaptar estas directrices, dando
a cada cual lo que necesita. En mi praxis hago lo que dice la
OMS, pero mucho más afinado". Al dar de comer lo que
es debido teniendo en cuenta las particularidades de cada enfermo,
ha tratado casos de cáncer, asmáticos, obesos o
simplemente personas que buscaban mejorar su calidad de vida.
Su garantía: cientos de personas satisfechas siguiendo
el lema de que las personas son lo que comen.
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LA DIETA PERFECTA. Se pueden dar pautas
generales sobre lo que debe ser una alimentación correcta.
Pérez-Calvo señala que una persona sin dolencias,
en nuestro clima, llevará una alimentación equilibrada
si ingiere un 50% de pasta, cereales integrales y arroces; "o
30% de vegetales, frutas y semillas y un 20% de proteínas
(preferentemente de pescado y leguminosas). Poco que ver con lo
que actualmente come la mayoría ele la población.
De hecho, este médico destaca que la sociedad española
sufre de una ingesta deficiente de carbohidratos complejos (cereales,
verduras,legumbres...), cuya tasa ideal está en un 65%
de la alimentación, y de un exceso en el consumo de azúcares
refinados. "El sabor dulce es necesario, inherente al ser
humano", señala sobre este punto. "El arroz,
la legumbre y la fruta son dulces. Hay endulzantes derivados de
estos productos que fortalecen el cuerpo en vez de debilitarlo.
El azúcar refinado produce caídas y subidas de
la glucosa en sangre. La OMS recomienda, para disminuir adicciones
al azúcar, tomar un primer plato de arroz o pasta al mediodía
y otro por la noche, más dos platos de cereales integrales
diarios". Asimismo, este doctor lucha en sus tratamientos
contra las grasas saturadas que pro, vienen de productos animales
(quesos, huevos...). Por eso, aconseja sustituir la carne por
el pescado, aunque sorprende más su poca inclinación
por los lácteos. "Es cierto que la leche tiene mucho
calcio pero, como norma general, no hay una mejora sintomática
cuando se le dan lácteos a una persona con problemas de
huesos. En Oriente no se toma y no hay osteoporosis. Hay muchas
fuentes de calcio que no son la leche, y sin tantas inconveniencias,
desde el brócoli, a las habas pasando por las semillas
de calabaza".
Cada paciente es diferente y requiere alimentos distintos, siempre
dentro de las indicaciones de la OMS. Además de la enfermedad,
hay que considerar la edad, la vida que lleva y el clima del entorno.
Un niño no necesita lo que un trabajador sedentario y no
es igual vivir en Jaén que en Oslo. Con estas pautas, Perez-Calvo,
profesor en el postgrado de medicina naturista de la Fundación
Bosch i Gimpera y la Ramón Llull (Barcelona), imparte cursos
y trata pacientes. No inventa nada. Después de todo, ya
lo dijo Hipócrates: "Deja que el alimento sea tu medicina
y que tu medicina sea tu alimento"
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CONSEJOS PARA UNA
VEINTENA DE MALES.
Las explicaciones que se dan a continuación no pretenden
sustituir a un tratamiento médico. Son recomendaciones
que pueden ayudar circunstancialmente. No suponen un tratamiento
global de la persona, que requiere una consulta médica
individualizadad.
Por Jorge Pérez-Calvo.
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ACNÉ. Evitar:
el consumo de frutos secos, fritos, grasas saturadas, azúcar
y chocolate.
Tomar: hojas verdes como acelgas, espinacas,
coles, hojas de rabanito y berro (escaldadas dos o tres minutos).
También caldos con apio, nabo, col y zanahoria.
AFONÍA. Evitar:
bebidas frías, corrientes de aire y aires acondicionados.
Lácteos y azúcar. Tomar:
por la mañana, té verde. Cada día, tomillo
en infusión o como condimento. Recomendable rape al horno
con cebolla y tomillo y arroz integral muy cocinado con puerros.
AGRESIVIDAD. Evitar:
grasas saturadas y reducir los embutidos, la carne y la sal al máximo.
Tomar: manzana en zumo o cruda y ensalada
de endivias con espárragos y manzana.
AGUJETAS. Tomar: caldos
de verdura, sin aceite y ligeramente salados. Té con salsa
de soja y una pizca de jengibre o agua con un poco de bicarbonato
y vitamina C en polvo (ácido ascórbico). Mover el
músculo afectado después de tomarlo. Para
evitarlas: beber agua con gas y limón -sin azúcar-
y aceitunas después del esfuerzo.
ANSIEDAD. Reducir:
la sal, salazones, cárnicos y pollo. Aumentar:
el consumo de ensaladas y frutas, especialmente sandía, uva
roja, fresón, dulce biológico y sus zumos. Tomar:
diariamente, cinco cucharadas soperas de legumbres cocinadas. Usar
melaza de arroz para endulzar. A diario, un plato de avena en copos.
Evitar: picantes y alimentos secos.
ARDOR DE ESTÓMAGO: Con
digestiones rápidas. Tomar: una infusión de
regaliz y compota de manzana con kéfir o un poco de fruta
cruda. Con digestiones pesadas. Tomar:
cereales ligeramente salados o una sopa con vegetales salada, como
sopa de zanahoria con salsa de soja y nabo. Evitar:
cuando las digestiones son pesadas, fruta y dulces.
ARTROSIS. Reducir:
el consumo de carne y proteína animal al mínimo. Sustituirlo
por legumbres como lentejas, garbanzos o alubias mezcladas con arroz
o pasta. También derivados de la soja como queso de soja,
soja germinada o “tempeh". La sal y los lácteos.
Evitar: el azúcar y las bebidas
frías. Tomar: ensaladas y verduras
de hoja verde cocidas cinco minutos. Cocinar con cúrcuma,
sin especias picantes de forma regular. Ingerir "alga espirulloa"
(tres o cuatro gramas diarios) o "alga dulce" previamente
remojada en la ensalada.
CAÍDA DEL CABELLO.
Parte frontal. Reducir: consumo de líquidos, bebidas,
refrescos y picantes. Tomar: legumbres
arriñonadas, arroz integral, pasta y verduras, especialmente
las de raíz: zanahoria, cebolla, nabo y col. Fresones biológicos
y "al-ga nori".
Parte trasera. Reducir: el consumo
de carne, huevo, be¡con, pollo y embutidos. Aumentar:
las ensaladas frescas, la fruta variada y las leguminosas. Tomar:
"al-ga nori".
CIRCULACIÓN.
Sustituir: zumos de naranja y cítricos
por jugos de arándanos y/o fresas biológicas y/o rabanito
y/o zanahoria. Productos cárnicos por legumbres en cantidad,
unas tres o cuatro cucharadas al día. Tomar:
copos de centeno una vez al día.
DEPRESIÓN.
Evitar: productos refinados como azúcar,
miel, chocolate, sacarina, fructosa y exceso de fruta y sus zumos.
Tomar: un plato diario de trigo sarraceno.
Pescado blanco ligeramente salado al horno o a la sal. Raíces
como zanahoria, nabo o puerro de forma regular. Sustituir:
la carne por cuatro a cinco cucharadas de legumbres acompañadas
por un plato diario de sarraceno, mijo o arroz integral con sésamo
tostado triturado (trabaja de forma similar al Prozac.).
DESGANA. Evitar:
dulces, frutas y sus zumos y lácteos. Tomar:
alimentos suavemente salados y ácidos. Usar moderadamente
cebolla cruda en ensaladas. La cebolla se debe remojar en un poco
de vinagre yagua. Cocinar en general,
con ajo, cebolla y jengibre rallado sopas, estofados, arroz integral...
DIARREA. Evitar:
las frutas y los vegetales crudos como ensaladas, tomates y zumos.
Tomar: zanahorias hervidas con arroz
y té con limón.
DOLOR DE CABEZA.
Evitar: en general, alcohol, picantes,
grasas, café y bebidas frías. En la nuca (cefalea
tensional). Evitar: carne, jamón,
embutidos y sal en exceso. Tomar: zumo
de manzana. En la parte frontal. Tomar:
alimentación digestible, ligeramente salada. Evitar:
frutas, bebidas frías y dulces en exceso. Ayuda un arroz
cocinado con ajo o cebolla y sal, y pescado blanco ligeramente salado.
En la parte lateral (relacionado con el hígado
y la vesícula biliar). Evita: grasas y lácteos.
Tomar: ensalada de achicoria, endivias,
lechuga, rabanito o zanahoria. Aliñar con limón.
ESTREÑIMIENTO.
Heces duras. Tomar: a primera hora de
la mañana, pera cruda, en zumo o en compota. Comer hojas
verdes (acelga, espinaca…) salteadas. Heces
blandas. Tomar: regularmente arroz integral bien hecho.
GASES. Cocinar:
los alimentos sin sofreír. Añadir a las cocciones
cebolla, ajo, jengibre u hoja de laurel, cominos o semilla de anís.
Evitar: la combinación de grasas
con picante.
HALITOSIS. Evitar:
la fruta después de comer. Tomar:
alimentos alcalinizantes corno verduras, caldos salados y la ciruela
japonesa. "Chucrut" al final de las comidas.
INDIGESTIÓN.
Tomar: un vaso de un buen vino tinto.
También se pueden ingerir dos cucharadas de "chucrut"
y/o un vaso de agua mineral del tiempo con zumo de limón,
rabanitos picantes, sopa de cebolla poco hecha o sopa con jengibre
y otras raíces como cebolla, nabo o zanahoria.
INSOMNIO. Evitar:
excitantes como café, alcohol, picantes o fruta por la noche.
Tomar: uva roja, sandia o fresón
dulce. Remedio: antes de ir a dormir
tomar dos o tres vasos de zumo de uva roja y no ver la televisión.
Cenar tres horas antes de ir a la cama y tomar copos de avena.
MENSTRUACIÓN.
Tomar: una taza de caldo de verduras
diluido sin aceite, con una pizca de jengibre rallado y una cucharadita
de salsa de soja, o un té con rabanito picante picado crudo
y sal marina. Evitar bebidas frías, comida salada y cárnicos.
POTENCIA SEXUAL.
Evitar: exceso de frutas, azúcar, chocolate, dulces,
refinados y pastelería. Tomar:
trigo sarraceno con cebolla, gambas al ajillo, cigalas o langosta
al coñac.
QUEMADURAS (LEVES).
Tomar: un vaso de zumo de zanahoria
o de pepino diario, o pepino cocinado o en ensaladas, o sopa de
soja verde o soja verde germinada. Tópico:
Aplicar zumo de pepino o gel de "aloe vera" puro. En
fase de curación. Aplicar: aceite de oliva o de sésamo
de primera presión en frío. Tomar:
cangrejo de buen origen. Recién hecha.
Aplicar: agua fría con sal hasta que el dolor desaparezca.
Acto seguido, untar aceite. Si persiste el dolor, repetirlo varias
veces hasta que desaparezca.
RETENCIÓN DE LÍQUIDOS.
Tomar: copos de cebada hervidos. Lechuga
escaldada y sopa de nabo y cebolla. Disminuir:
la sal, frutas y ensaladas. Para provocar
la orina: añadir seis cucharadas soperas de agua a
dos cucharadas soperas de zumo de rabanito o nabo y hervirla a fuego
muy bajo, máximo, un minuto. Beberlo durante un máximo
de tres días seguidos.
SINUSITIS. Tomar:
infusión fuerte de menta, rabanito o rábano rusticano.
Condimentar con albahaca y reducir al máximo aceite y grasas
en las ensaladas. Evitar: fritos, lácteos
y sofritos.
SUDORACIÓN.
Reducir: al máximo frutas, zumos,
tomates, berenjenas y patatas. Tomar:
agua limonada sin azúcar. Té del tiempo con limón.
Galletas de arroz hinchado, pan tostado, mijo tostado y hervido
o arroz integral tostado y hervido. Condimentar:
con vinagre de manzana.
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